Liceo co Educacional La Igualdad

Nuevos desafíos, nuevos escenarios en los que hay que participar y contribuir, parece ser el tema que ocupa el pensamiento de los miembros de la sociedad de instrucción laica la igualdad, frente a la carencia de establecimientos educacionales que impartieran enseñanza media.

Manteniendo de forma permanente su interés por apoyar a los sectores más desposeídos y sin otro propósito que servir a la comunidad y al progreso del país, algunas instituciones formadas por masones, una vez más volcaron sus capacidades y esfuerzos para contribuir en alguna medida a la deficitaria situación de nuestra ciudad en el ámbito educativo. En conocimiento a la situación que se presenta, informado por la prensa local y respaldada por una experiencia de 50 años de labor, mediante las escuelas vocacionales La Igualdad, los señores Antonio Pedrals Vargas, Arturo Vilavela Puig y Modesto Parera, concuerdan asumir la tarea de crear una institución de educación secundaria que atendiera a las niñas  de la ciudad. A esta loable misión se  suman los señores, Héctor Radrigran Rocco, Andrés Sureda Bilches, Marcos Weinstein. La tramitación de la autorización correspondiente fue muy expedita, pues a la autoridad competente le interesaba tener la mayor cantidad de cobertura de matrícula, a los pocos días del aviso la matrícula alcanzaba a 20 alumnas comenzando las clases el 15 de marzo de 1955, provisionalmente en un local de la escuela vocacional, asumiendo la calidad de gratuitas, plena para todas las alumnas, además de no contar con subvención siendo su primera directora la Sra. Delia D sansi. A contar del segundo año de funcionamiento la dirección del establecimiento fue asumida por la Sra. Sonia de Parera que trabajo a Honored. En el tercer y cuarto año de funciones el liceo impartió en la calle Condell en lo que se conoce actualmente como el IPA, el quinto y sexto año se dio en Las Heras con Pedro Montt en el segundo piso del local del partido radical, cedido por el señor Benito Suárez. Para el año 1958 la población del establecimiento llegaba a 158 alumnas desempeñando el cargo de directora la Srta. Sara Soto Guevara. En la progresión ascendente de la matrícula y las necesidades de implementación de recursos didácticos para asumir las nuevas modalidades de enseñanza, los cetros femeninos tuvieron un papel colaborador más que destacado, con una visionaria actitud y manteniendo en pie la palabra comprometida como el honor de una vida, los integrantes de la sociedad sostenedora del establecimiento realizan un nuevo y gratificante esfuerzo en el afán de atender de mejor forma a los educando del establecimiento y adquieren la actual propiedad de calle Simpson #126. En el año 1962 la compra tuvo un valor de 13.000 escudos. Es en este mismo año en que egresa la primera promoción de alumnas del liceo femenino, un total de 12. El nuevo local permitió ampliar la matricula llegando 650 alumnas el año 1966 e introduciendo la enseñanza básica. No obstante circunstancias de distintas índoles -preferentemente económica- impidieron que el liceo siguiera manteniendo su calidad de gratuidad, asumiendo la modalidad de establecimiento particular pagado a contar de 1967, con el solo fin de solventar los gastos de mantención y funcionamiento.

En el año 1969, acogiendo las inquietudes de un número importante de integrantes del taller, se considera la modalidad de cursos mixtos, con el afán de que después de una temprana edad y en el transcurso del tiempo alumnos varones, al igual que las damas, conocieran y comprendieran algunos principios doctrinarios de la orden, de tal manera de que cada uno de los estudiantes lograra desarrollar una personalidad imbuida de los principios del laicismo y se encontraran más dispuestos a valorar el conocimiento y el servicio a los semejantes.

La crisis que afecta a nuestro país y que tuvo un fuerte efecto en la ciudad de Valparaíso en los primeros años de la década de los 80, influyó decididamente en una significativa baja en el número de matrículas, en esa oportunidad el directorio de la sociedad de escuelas “La Igualdad” determina solicitar al Ministerio de Educación la autorización para acogerse a la modalidad de colegio particular subvencionado de acuerdo a la nueva ley de subvenciones dictada en 1980.

De inmediato la población escolar creció rápidamente, recibiendo los correspondientes aportes financieros por parte de del estado, que junto a una sobria administración permitió acumular mes a mes un pequeño excedente, que adicionalmente con un préstamo del banco O’Higgins consistente en 2 préstamos hipotecarios, el primero por la cantidad $ 6.020.000, el segundo de $ 3.548.677; mas prestamos particulares por la suma de $ 4.300.000, así como un aporte de la gran logia de Chile consistente en $ 1.000.000, hicieron posible la construcción de un nuevo pabellón de tres pisos de concreto armado de 740 metros cuadrados con amarras y escaleras para un 4to piso, obra que se inicio en enero de 1985 exigiendo de toda la comunidad educativa un gran esfuerzo, teniendo que hacer fuerte incluso al terremoto del mismo año que retrasó y duplicó los esfuerzos tanto humanos como económicos en la construcción de dicho pabellón.

En el año 1980 asume la dirección del establecimiento la distinguida profesora Sra. Lina Aldoney Hansen, avalada por una trayectoria institucional que legitima su nombramiento por parte de directorio, desempeño que se extendió hasta abril de 1994, mes en que presente su renuncia voluntaria al cargo para acogerse a jubilación.

A contar de dicho año, asume la presidencia del directorio de la Sociedad Escuelas “la Igualdad”, el Sr. Siegfried Muñoz Van Lamoen, quien junto al directorio, impulsan una política de crecimiento y desarrollo que permita a la institución liceana asumir de forma adecuada los nuevo desafíos de la educación nacional de acuerdo con las directrices emanadas del gobierno y que se encuentran  contempladas en los referentes medulares del proceso de reforma que en la actualidad se lleva a cabo. Es en esta perspectiva que una tarea central fue asumir la elaboración del proyecto educativo institucional en una forma participativa, sustentando en los lineamiento filosóficos de la Masonería, la intención de perfilar más claramente nuestra identidad institucional, de tal manera que el liceo constituye un lugar donde se pueda crecer y desarrollar y donde el encuentro con el saber sea una realidad a la que todos tengan acceso y cada uno de sus integrantes se sientan participando de un medio favorable a su desarrollo personal, es decir, se sientan que están aprendiendo el valor de la convivencia humana y un sentido positivo de la propia existencia. El general un espacio para los nuevos aprendizajes a requerido de un perfeccionamiento permanente, a distintos niveles y en diferentes áreas del conocimiento, como de las nuevas formas de gestión de todos los comprometidos en esta fundamental tarea que es educar, participando de los eventos convocados por el ministerio de educación, universidades y aquellas organizadas por la propia institución.

Las necesidades reales de infraestructura, equipamiento educacional para ofrecer educación de pertinencia con el ideario de la Orden y concordantes con los actuales fundamentos científicos de los aprendizajes, determinaron que la Sociedad de Escuelas “La Igualdad” asumiera una segunda tarea, buscar un mecanismo que permitiría recaudar recursos que en un tiempo adecuado hiciera posible adquirir los terrenos necesarios para cumplir con las exigencias del Ministerio de Educación (metros-patio), diseñándose así una multi-cancha. Posteriormente se procedió a la construcción del cuarto piso, donde se habilitaron dos aulas para atención de cursos una sala de multimedios totalmente alhajada con las nuevas tecnologías audiovisuales y un salón de informática equipado íntegramente. El financiamiento de tales adquisiciones a sido posible con los aportes de la subvención compartida, modalidad contemplada en la legislación vigente que a permitido llevar a adelante el principio del esfuerzo solidario, criterio que busca permanecía de los alumnos de menores recursos beneficiándose en de una educación de calidad.

Y los desafíos no paran, no descansas porque se va en búsqueda de ofrecer una mejor educación acorde con los nuevos requerimientos emanadas por las autoridades centrales, por los estudiantes, y por el compromiso adquirido de profesar lo mejor en beneficio de la sociedad toda. Es bajo esta perspectiva que el liceo a obtenido importante reconocimientos y significativos avances académicos, tales como el premio a la “excelencia académica benio 2002-2003” otorgado por el ministerio de educación a los establecimientos que logran obtener avances significativos en su rendimiento académico; el alza de los resultados en la prueba SIMCE en lenguaje, matemáticas y ciencias, respecto al período anterior es un

ejemplo. Paralelamente el liceo obtenido importantes logros en los puntajes de PAA, en los años anteriores, prueba de esto es que casi el 50% de los alumnos ingresan a universidades tradicionales, y si a esto se le agrega a los que entran a universidades privadas, institutos profesionales y centros de formación técnica, nos encontramos con que prácticamente el 100% de los estudiantes logran continuar sus estudios gracias a la educación entregada, esto se replica en los años actuales con la actual prueba nacional PSU; proyectos como explora, que se ejecutaron el año 2003 en conjunto con la facultad de ciencias de la universidad de Valparaíso, con alumnos de segundo y tercero medio, sobre “reciclaje” proyectos internos que se llevan en la actualidad,tales como actividades curriculares de libre elección, ACLE que conectan a los estudiantes con las distintas manifestaciones del género humano, tales como los deportes, las artes, las ciencias, etc. Fortalecimiento en los grupos scout, talleres de retorica y argumentación, la banda de la escuela, etc.Además no hay que dejar de lado el perfeccionamiento del profesorado para adecuarse a los nuevos requerimientos curriculares, convenios con universidades y vinculación del establecimiento educacional con el resto de los colegios de la zona, en fin, numerosas actividades curriculares tanto intra como extracurriculares, que sumados al proyecto de extensión de la jornada escolar completa , que contempla la

construcción de nuevas dependencias e instalaciones para el alumnado, gracias a la adquisición de propiedades adyacentes a la ya existentes, nos hacen estar en presencia en un par en la actualidad de un liceo de excelencia y calidad en la región, el cual se proyecta

 

definitivamente como muestra de un modelo de educaciónlaica, basado en los principiosOrden Masónica y que además  permite liderar en el proceso de enseñanza y aprendizaje con logros académicos que representen el orgullo por una tarea realizada, pero que sigue en funcionamiento y que no dejarade estar presente en la historia de esta hermosa ciudad, por sobremanera con la nueva sociedad, la cual buscará profundizar en los principios más filosóficos y filantrópicos que dieron origen a este proyecto, que por lo demás da vida y oportunidad de una visión tolerante en un mundo dinámico e incansable que crece y evoluciona sin esperar al más lento o desvalido.

El tiempo en su infatigable caminar, ha sabido esculpir de manera solida los basamentos de una idea, de una semilla, que surgió en corazones rebosantes de un sentimiento conectado a los más puros conceptos de justicia social, y queahora después de un siglo de generoso y desinteresado aporte a su accionar, se puede mostrar y proyectar, con nuevos bríos, con las mismas esperanzas y esfuerzos que tuvieron sus fundadores allá por 1895.

Un largo camino no exento de dificultades, pero superado por un entusiasmo vital, por una forma de ver la vida y saber vivirla en consecuencia, donde nuestra institución se transformó en depositaria de estos deseos, pudiendo salir adelante en una trayectoria apasionante, llena de obstáculos provenientes de los más variados frentes, pero sabiendo adaptarse a ellos hasta llegar a nuestra época nuevamente llena de desafíos y proyectos, porque pareciera que aparte de ser una institución educativa, fuese un permanente desafió a nuestras conciencias, a las ganas de ser mejores y de proyectarlo, y su verdadera trascendencia;

lo que proyecta hacia el mundo profano no son más que nuestras ganas de permearnos en la sociedad y decir “acá estamos”, esto lo hemos construido solo movidos por una utopía por una idea, gracias a una institución que tiene la sapiencia de encender en nosotros el fuego libertario, la fraternidad más pura, la filantropía honesta sin proselitismo de ninguna especie.

 

Y el tiempo nos muestra una institución madura, sólida, tanto en los principios de una gran institución que la cobija, como en su patrimonio, lo cual, representa la validez, calidad y actualidad del ideario masónico, representa la trascendencia y el deber que ésta nos exige, por que el liceo Co-educaciones La Igualdad es algo más que un edificio y el esfuerzo de educar a cientos de jóvenes, es el estado espiritual de una apuesta, tanto personal encarnada en los miembros que la participan activamente en su crecimiento, como grupal, el estado anímico de su madre benefactora, transformándose en su reflejo, en el espejo de su actividad.

Liceo La Igualdad

Por eso, la labor que desarrolla la masonería porteña, Aurora y todos los miembros que trabajan activamente en su fortalecimiento, siempre deberán ser la de trabajar incansablemente velando por su desarrollo y crecimiento, como premio a quienes les toco sembrar la semilla de un gran proyecto, a quienes soñaron con su expansión, con la posibilidad de contribuir mayor y mejor forma a las capas más desvalidas de la sociedad, a las tremendas personalidades que han participado en su conducción a través de los años y finalmente porque ese deber y esa labor no es más que nuestro compromiso, no solo con la sociedad, si no con nuestro espíritus inquietos,  la adicción por sentirnos bien colaborando y participando activamente en nuestros quehaceres, porque no debemos olvidar hombres de bien que un paso en falso en el desarrollo de la Sociedad Escuelas “ la Igualdad”, puede significar el final del proyecto educativo en una familia modesta de nuestra ciudad o de la capacidad de soñar de un joven idealista, y por qué no decirlo, la razón de ser de nuestros esfuerzos por perfeccionarnos, porque la perfección no es la pureza ni la contundencia de nuestra ideas guardadas en las paredes de nuestros corazones, la perfección es pintar el mundo con la sangre libertaria de nuestros cuerpos.
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